
¿El enemigo está dentro?
¿Somos los ciudadanos actuales con nuestros sistemas biológicos manipulados por Prometeu una raza o una especie humana superior biológicamente a nuestros abuelos y bisabuelos? ¿La manipulación industrial de nuestros sistemas nos ha aportado alguna capacidad biológica o psicológica que no tuvieran nuestros antepasados?
La prensa y la cultura actuales tienen convencidos a los ciudadanos del tercer milenio de que pertenecen a una sociedad más sana y longeva que la de sus mayores pero aunque casi todos estén convencidos de esa "realidad" ésta es un producto de consumo más que, para ser creído y vendido, basta con que esté bien publicitado; no importa que sea verdad ni que esa "realidad" sea real.
EL ENEMIGO ESTÁ DENTRO, ENFERMEDADES AUTOINMUNES
La vacunación sistemática y global de la población se inició hace 50 o 60 años. La propaganda estatal hace apología de las vacunas.
La aparición de cada vez más enfermedades nuevas y su cada vez mayor incidencia sobre la población va en relación al incremento de la vacunación y consumo de fármacos. Estas nuevas enfermedades no son infecciosas, es decir, no pueden ser atribuidas a los gérmenes. Lo que más preocupa de estas es que terminan a medio-largo plazo, con la discapacidad grave de los pacientes e, incluso, con la muerte.
Cada día estas nuevas enfermedades son más y más frecuentes y, paradójicamente, afectaban a la población más "protegida" sanitariamente.
*Para que el lector vea que no hay exageración en lo dicho, se transcribe aquí el texto de un libro que los estudiantes de los años setenta tenían, por consejo de los profesores, como libro de consulta y referencia: era un Tratado reciente de Patología Básica del Dr. Robbins ; este catedrático al dirigirse a los estudiantes, dice así en el inicio de su capítulo VI,, el cual trata sobre el estudio de las enfermedades del SISTEMA INMUNITARIO:
"La inmunidad y los trastornos inmunológicos son, para la medicina actual, lo que la bacteriología y las enfermedades bacterianas fueron para el mundo médico a principios del siglo XX, en la literatura médica actual hay nuevas enfermedades del sistema inmunitario..."
En los años 60- 70 los médicos de la sociedad del bienestar tuvieron que enfrentarse a unas nuevas enfermedades que empezaban a ser descritas en las publicaciones médicas y en los tratados de patología más novedosos: ejemplos lupus, esclerosis lateral amiotrófica, esclerodermias, enfermedad de Khron, dermatitis alérgicas, cuadros asmáticos alérgicos, distrofias y atrofias musculares alérgicas... La nueva palabra "alergia" empezó a adjetivar una gran cantidad de nombres de nuevas enfermedades.
Esta vez, no era un "enemigo exterior" (como en el falso caso de las bacterias) que nos amenazara, no era un microbio. el ataque a los sistemas orgánicos no provenía de "algo" externo que nos había invadido, el enemigo estaba dentro de la fortaleza, era el guardián que nos tenía que defender: EL CAUSANTE DE ESAS NUEVAS ENFERMEDADES ERA NUESTRO SISTEMA INMUNITARIO.
Lo denominaron enfermedades y alteraciones AUTOINMUNITARIAS y así nos lo enseñaron.
Pero...¿Por qué el sistema inmunitario reaccionaba con los propios sistemas orgánicos, en lugar de defenderlos como había hecho siempre?
La ciencia médica actual no admite conocer ( o reconocer) que ha podido pasar con ese sistema cien años después de haber estado manipulándolo industrialmente.
En estas enfermedades autoinmunitarias, el sistema inmunológico no reconoce las propias estructuras y tejidos como propios y los ataca como si fueran gérmenes invasores.
*Como ya se explicó en artículos anteriores, por ejemplo, en el caso de la "difteria" que se culpó a la bacteria Coyrnebacterium diphtheriae de causarlo cuando en realidad esta bacteria la tenemos todos, vive en nosotros, forma parte de nosotros y no es invasora ni enemiga. ¿ Que sentido tiene producir anticuerpos contra ti mismo, contra tus propios sistemas orgánicos?
Nuestro ejército interno, nuestro sistema defensivo que había actuado durante miles de años de centinela y guardián de nuestra fortaleza orgánica, defiendo nuestro yo biológico se ha vuelto loco o traidor, por alguna razón desconocida (¿desconocida?), y ataca a la propia población.
Si alguien quiere comprobar este gran aumento de enfermedades graves y de origen inmunitario en la población puede ponerse en contacto con las nuevas asociaciones nacionales de enfermos españoles que padecen este tipo de enfermedades autoinmunes. Asociación española de enfermos de Khron, ELA, colitis ulcerosa, esclerodermia, lupus, artritis reumatoide...
Le dirán que son de nueva creación, nacieron en los años 70-80. Desde entonces no para de crecer la incidencia y a pesar de que se trata de enfermedades de muy mal pronóstico y casi todas ellas acaban con la muerte del paciente. A pesar de que hay muchas defunciones, no deja de aumentar el número de afectados de todas las edades, les tratan con INMUNOSUPRESORES Y ANTIINFLMATORIOS, saben que por ahora no tienen cura, y nunca les hablaron, ni remotamente, de la posibilidad de relacionar la cantidad de vacunas que les administraron para "mejorar" su sistema inmunitario y el hecho de que ese mismo sistema sea el que funcione mal!
La medicina oficial conoce perfectamente que el sistema responsable es el inmunitario pero en vez de preguntarse que ha pasado (que muchos lo saben) ha preferido huir y proponer sus soluciones industriales: si el sistema inmunitario funciona mal y agrede al resto del organismo, pues nos cargamos al sistema inmunitario!
Para lograr tal propósito, la industria médica creó unos medicamentos nuevos, eso no iba a ser un problema sino todo lo contrario ya que si aparecen nuevas enfermedades, pues sintetizan más medicamentos y las distribuyen. Y así aparecieron los inmunosupresores, los antihistamínicos, los cortocoides sintéticos... Estos, efectivamente calman o aminoran algunos de los síntomas pero no curan la enfermedad y acaban de destruir nuestro sistema inmunitario y el sistema hormonal y el óseo... Los cuadros de enfermedades autoinmunitarias tienen un propósito fatal a medio plazo.
¿Puede existir alguna relación entre la aparición por primera vez en la historia, de nuevas enfermedades y trastornos del sistema inmunitario y el hecho o la circunstancia de haber intentado manipular con productos industriales, por primera vez en la historia, ese mismo sistema inmunitario?
La medicina oficial, el poder político y el poder académico no permiten que nadie se haga esa pregunta. No toleran que ningún médico apunte ninguna relación entre la manipulación industrial del sistema inmunitario y su efecto estropicio. A los que se atrevan a proponer dudas, moratorias o datos, preguntas o reflexiones o se opongan al dogma, serán expulsados de la comunidad médica.
El sistema médico industrial no tolera críticas, no hace correcciones, no responde preguntas, tiene infabilidad faraónica y poder político, mediático, académico y legal suficiente como para eliminar a cualquiera que se le oponga.
La medicina de los años 60-70 había asistido a la irrupción de las nuevas enfermedades autoinmunes y sintetizó nuevas medicaciones industriales (inmunosupresores) para no tener que mirar atrás, recapacitar y corregir, y poder seguir su huida hacía delante.
Más vacunas, más apariciones de nuevas enfermedades y mayores incidencias de éstas.
