
Productos lácteos
Al igual que la mayoría de productos de origen animal, los productos lácteos contienen hormonas ácidas y residuos de pesticidas, microorganismos, micotoxinas y grasas saturadas. Además, el azúcar de la leche (lactosa) se descompone como cualquier azúcar ácido y provoca la transformación biológica de la células sanas del organismo en bacterias, levaduras, hongos y mohos. Todos los productos lácteos producen ácido láctico. Además las vacas lecheras son alimentadas con cereales conservados y que contienen hormonas ácidas y antibióticos elaborados a partir de azúcares y hongos, que entonces se concentran en la leche. Por otro lado, el queso y el yogur se elaboran mediante la fermentación, y los productos lácteos son los líderes entre los alimentos que provocan la formación de mucosidad pegajosa. Dan lugar a la producción de mucha ácido. Incrementan el riesgo de sufrir cualquier tipo de enfermedad y trastorno.
Asimismo, la pasteurización destruye los electrones beneficiosos contenidos en la leche cruda (intacta). Asimismo, la pasteurización ni siquiera funciona de verdad. La leche pasteurizada que se deja fuera de la nevera se pasará y apestará, mientras que la leche natural cuajará y seguirá siendo comestible.
Deberías eliminar todos los productos lácteos de tu dieta. Prueba como alternativa la leche de soja biológica, de almendras o de cáñamo. Aún así, lee cuidadosamente la etiqueta para evitar las que están repletas de azúcares añadidos.
No importa cuántas veces te dijeran tus progenitores que te bebieras la leche, y no importa lo bonitos que sean los anuncios con el bigote de leche en los que aparecen atletas y estrellas del cine muy bien pagados, la idea de que los productos lácteos son saludables no es más que una pura promoción publicitaria y un mito cultural.
Incluso aunque las vacas vivieran algún tipo de utopía bovina y produjeran la leche perfecta, afrontémoslo: no se trata de una comida apta para las personas. Está diseñada para los terneros, cuyas necesidades son muy distintas de las de los humanos. La leche está repleta de componentes que no tienen ninguna utilidad para nosotros, y deben ser transformados para poder ser utilizados (agotando los recursos de nuestro organismo para conseguirlo) o deben ser eliminados como toxinas. Ninguna otra especie animal bebe leche una vez superada la infancia, y ciertamente no de una especie que no sea la suya.
La leche solo es el principio del problema. Piensa que son necesarios unos 10 litros de leche para preparar un kilo de queso curado, unos 12 litros para elaborar un kilo de helado, y más de 20 litros para obtener un kilo de mantequilla. Recuerda que conlleva unas veinte partes de alcalinidad neutralizar una parte de acidez. Imagínate lo que implica contrarrestar una fuente de ácido tan concentrada. Tendrías que tomar 20 vasos de algo alcalino para neutralizar un vaso de leche y 240 vasos o 45 litros para neutralizar un vaso de helado.
No es sorprendente que tanta gente se encuentre mal tomando productos lácteos. No es ninguna sorpresa que tanta gente sufra de osteoporosis y reacciones alérgicas e intolerantes a la lactosa. Con razón, la gente gana peso rápidamente tomando productos lácteos y lo pierde rápidamente cuando deja de tomar estos alimentos tan concentrados.
* La lactosa es el tipo de azúcar más adictivo de los 22 tipos. Incluso se usa como mezcla con la heroína.
